lunes, 3 de agosto de 2009

formula de la coca-cola

¿QUÉ PASA CON LA COCA­COLA?
OBJETIVOS

Hacer reflexionar sobre aspectos físicos y sociales de la Coca­Cola.

Fomentar el uso de bebidas más sanas
DIRIGIDO A
Jóvenes y personas adultas.
DESARROLLO
1. Se puede empezar haciendo unas preguntas al grupo:
¿Sabéis cuál es la multinacional más presente en el mundo?
¿Sabéis qué bebida se vende en los sitios donde no tienen agua potable?
¿Sabéis quien participó en financiar la campaña electoral de Bush?
¿Sabéis quién pagó el desfile militar de los soldados estadounidenses que invadió
Irak en la guerra del Golfo?
¿Sabéis qué empresa está considerada entre las 10 peores del mundo por sus
prácticas criminales, contaminación y engaño a la opinión pública?
¿Sabéis qué bebida a provocado a muchas personas diabetes y adicción?
La respuesta a todas es la misma: la Coca Cola.
2. Se puede trabajar el texto adjunto para analizarlo entre todos.
3. Además se pueden comentar los anuncios que se conocen de la Coca­Cola
(relacionan el producto con el éxito, ser joven, el estilo de vida de EE.UU., etc.)
4. Conjuntamente se pueden buscar alternativas a beber este producto (otro tipo de
bebidas, colas de marcas blancas, Mecca Cola, etc.)
MÁS INFORMACIÓN Podéis consultar la web www.boicotpreventiu.org

CLASE SOBRE BEBIDAS CON GAS Y GASEOSAS
El secreto de la Coca Cola
En realidad, la formula secreta de la Coca­Cola se puede detallar en 18 segundos en cualquier
espectrómetro óptico, y básicamente la conocen hasta los perros. Lo que ocurre es que no se puede
fabricar igual, a no ser que uno disponga de unos 10 billones de dólares para competir con la Coca Cola
ante la justicia (ellos no lo perdonarían).
La formula de la Pepsi tiene una diferencia básica con la de la Coca Cola y es intencional, para evitar el
proceso judicial. No es diferente porque no pudieron hacerla igual. Es a propósito, pero suficientemente
parecida como para atraer los consumidores de la Coca Cola que prefieren un gusto diferente con menos
sal y azúcar.
Mi profesión
Me tocó entre otras cosas, aprender todo sobre las gaseosas para fabricar la guaraná Golly en EE.UU.
que usa el concentrado Brahma (Brasil). Está en el mercado hasta hoy, pero falló terriblemente en su
lanzamiento, así que se vende solamente en el mercado local, debido a la cabeza dura de algunos.
Tuve que aprender química, entender todo sobre componentes de gaseosas, conservantes, sales, ácidos,
cafeína, enlatado, producción, permisos, aprobaciones y mucho más. Monté un mini­laboratorio de
análisis de producto, con equipos hasta para analizar sólidos. etc. Incluso, desarrollé programas de PC
para calculo de la formula con base en los volúmenes y tipo de envase (plástico o aluminio), pues eso
cambia los valores y el sabor.
Tuvimos hasta un equipo de competición en stock­car... Sacando la inmensa cantidad de sal que la Coca
Cola usa (50mg de sodio por lata), se obtiene una gaseosa igual a cualquiera de las muchas "colas" en
circulación, dulces y vomitivas.
¿Sal en la Coca Cola?
Es exactamente el Cloruro de Sodio en exageración (que ellos dicen ser "very low sodium" "muy baja en
sodio") que refresca y al mismo tiempo da el doble de sed, como para pedir otra gaseosa. Y no resulta
desagradable porque la sal mata literalmente la sensibilidad al dulce... del que por cierto también tiene
mucho: 39 gramos de azúcar. Es ridículo. De los 350 gramos de producto líquido, más del 10% es azúcar,
o sea que en una lata de Coca Cola más de un centímetro y medio es puro azúcar. Aproximadamente
¡¡tres cucharadas soperas llenas de azúcar por lata!!
La formula de la Coca Cola es muy sencilla:
• Concentrado de azúcar quemada –caramelo– para dar color oscuro y gusto.
• Ácido fosfórico (sabor ácido)
• Azúcar (HFCS­jarabe de maíz de alta fructosa)
• Extracto de hojas de la planta de Coca (África e India) y otros pocos aromatizantes naturales
de otras plantas.
• Cafeína.
• Conservante que puede ser Benzoato de Sodio o Benzoato de Potasio
• Dióxido de Carbono en cantidad para freír la lengua cuando se bebe.
• Sal para dar la sensación de refrigeración.
El uso del ácido fosfórico y no del ácido cítrico como todas las demás gaseosas, es para dar la sensación
de dientes y boca limpia al beber. El ácido fosfórico literalmente fríe todo y en cantidad puede hasta
causar daños al esmalte de los dientes, cosa que el ácido cítrico ataca con mucho menos violencia.
Trate de comprar ácido fosfórico para ver las mil recomendaciones de seguridad para su manipuleo
(quema el cristalino del ojo, quema la piel, etc.). Está prohibido usar el ácido fosfórico en cualquier
otra gaseosa; sólo la Coca Cola tiene permiso. Porque claro, sin él, la Coca Cola quedaría con gusto a
jabón.
El extracto de coca y otras hojas casi no cambia en nada el sabor. Es más bien un efecto cosmético, así
como no se siente el gusto ni el olor del guaraná (que es amargo y sabe a asfalto rallado). El extracto
hace parte de la Coca Cola porque legalmente tiene que ser así. Pero sin él, no se nota ninguna
diferencia en el gusto, que está dado básicamente por las cantidades diferentes de azúcar, azúcar
quemado, sales, ácidos y conservantes.
¿Sabores a qué…?
Hay una empresa química aquí en Bartow, sur de Orlando. Los visite muchas veces. Ellos producen
aromatizantes y esencias para jugos. Mandan sales concentrados y esencias el día entero, camión detrás
de camión. Ellos los producen para fábricas de helados, gaseosas, jugos, enlatados y comida colorida y
aromatizada.
Visitando la fábrica, pedí para ver el depósito de concentrados de frutas, que debería ser inmenso, lleno
de reservorios inmensos de naranja, piña, fresa y tantos otros. El encargado me miró, se rió y me llevó a
visitar los depósitos inmensos... de colorantes y más de 50 tipos de componentes químicos.
La gaseosa de naranja es la que no tiene naranja.
Fresa (frutilla), hasta los puntitos que quedan en suspensión están hechos de goma (una liga
química que envuelve un semi­polímero).
Piña, es un festival de ácidos y más goma.
La esencia para helado de abacate (avocado, palta) usa hasta peróxido de hidrógeno (agua
oxigenada) para dar aquella sensación espumosa típica del abacate, en el paladar al comer.
La segunda gaseosa más vendida aquí en EE.UU. es el Dr. Pepper, siendo el producto más antiguo de
todos, más aún que la propia Coca Cola. Esa gaseosa era vendida, obviamente sin refrigeración y sin
gasificación allá por el 1800 y algo, en botellitas tapadas con corcho, como medicamento, en las carretas
ambulantes que se ven en las películas del viejo oeste americano.
Aparte de curar el dolor de barriga y la uña encarnada, también sacaba la mancha de oxido de una
cortina y ayudaba a renovar la grasa de los ejes de las carretas.
Para el que no sabe, Dr. Pepper tiene un sabor horrible, muy fácil de reproducir en casa: abra la boca y
apriete el spray de un producto de esos que se usa mucho en los jugadores de fútbol para calmar
rápidamente los dolores de golpes y contusiones. Ese es el gusto del Dr. Pepper.
Bebidas light
Ahora ¿quieren saber la cantidad de basura que tiene una gaseosa "light"? Yo no la uso para destapar la
pileta de mi cocina, porque me dan pena los tubos de pvc. La teoría sería buena si no fuera porque los
productos endulzantes "ligth" tienen vida muy corta. Por ejemplo el aspartame, después de tres semanas
mojado, pasa a tener gusto de trapo viejo sucio.
Para evitar eso, se agregan una infinidad de otros productos químicos, uno para estirar la vida del
aspartame, otro para dar "buffer" (arredondar) el gusto del segundo químico, otro para neutralizar el color
–para que los dos químicos juntos dejen el liquido turbio–, otro para mantener el tercero químico en
suspensión –porque sino el fondo de la gaseosa queda oscuro–, otro para evitar la cristalización del
aspartame, otro para realzar, dar mas intensidad al ácido cítrico o fosfórico que acaba sufriendo por la
influencia de los cuatro productos químicos iniciales... y así sigue, la lista es enorme.
Un consejo final
Después de toda mi experiencia con producción y estudio de gaseosas, puedo afirmar:
La mejor bebida es agua, si es mineral tanto mejor, naranja o limón exprimido y hielo. Nada más,
ni azúcar ni sal.

Autor anónimo
(por motivos obvios)

Coca-Cola no puede esconder sus crímenes en Colombia




Isidro Segundo Gil, un empleado de una planta de embotellamiento de Coca-Cola en
Colombia, fue asesinado dentro de su lugar de trabajo por los paramilitares. Sus hijos han
tenido que esconderse y ahora entienden por qué su país tiene fama de ser “un país donde
el trabajo sindical es como andar con el bolero en el hombro”.
Una descripción escalofriante del asesinato de Gil, basada en reportajes en primera línea,
es la parte central de una demanda presentada en Miami en Julio del 2001 contra Coca-
Cola, Panamerican Beverages (la empresa más grande de embotellamiento en
Latinoamérica) y Bebidas y Alimentos (una empresa de embotellamiento que pertenece a
Richard Kirby de Florida y que operaba la planta donde murió Gil).
En la demanda, el sindicato de Gil, SINALTRAINAL, el Fondo para los Derechos
Laborales Internacionales (ILRF) y el sindicato estadounidense de trabajadores de acero,
alegan que los embotelladores de Coca-Cola “contrataban o mandaban a las fuerzas
paramilitares de seguridad que utilizaban violencia y que asesinaron, torturaron,
detuvieron, o de otra manera acallaron a los líderes sindicales.”
Minutos después de la llegada de los matones a las puertas de la planta en Carepa,
dispararon 10 balas a Gil, un miembro de la junta directiva del sindicato. Gil fue herido
mortalmente. Una hora después, otro líder sindicalista fue secuestrado de su casa. Esa
noche, un edificio que contenía el equipo, los archivos y las oficinas del sindicato fue
incendiado.
El día siguiente, un grupo de hombres armados volvieron a la planta, reunieron a todos
los trabajadores y les dijeron que si no renunciaban del sindicato antes de las 4 de la
tarde, ellos también serían asesinados. El gerente de la planta preparó los formularios de
renuncia. Ese gerente tenía relaciones con los paramilitares y “les había mandado destruir
el sindicato,” según dice la demanda.
Temiendo por sus vidas, los sindicalistas en Carepa presentaron sus renuncias y huyeron
de la región. La empresa interrumpió las negociaciones del contrato, y los paramilitares
se quedaron fuera de las puertas de la planta por más de dos meses. El sindicato fue
destruido. Nuevos trabajadores que ganaban el salario mínimo ($130 al mes)
reemplazaron a los trabajadores con experiencia que ganaban aproximadamente $380 al
mes.
Las acusaciones contra los asesinos de Gil y siete otros sindicalistas de Coca-Cola nunca
fueron presentadas formalmente. Como muchas otras corporaciones multinacionales,
Coca-Cola quiere controlar la fabricación y la distribución de sus productos en otros
países, y recibir las ganancias, y al mismo tiempo, no quiere ser responsable por la
seguridad de los trabajadores. Pero la ley Alien Tort Claims Act (ATCA), promulgada
por el Congreso de los Estados Unidos en 1789, puede ser usada para exigir justicia para
las víctimas de estos tipos de violaciones.
Varias empresas que están enfrentando estas demandas de la ley ATCA dicen que están
cumpliendo con algún código de conducta voluntaria que demuestra que respetan los
derechos humanos. Desafortunadamente, no es posible asegurar que cumplen con todas
las provisiones en estas iniciativas.
La ATCA permite que los extranjeros presenten causas en las cortes estadounidenses por
violaciones de los derechos laborales definidos en la ley internacional. La ATCA aplica
la “ley de naciones”; según las cortes federales, esto incluye el genocidio, crímenes de
guerra, la tortura, la detención ilícita, y crímenes contra la humanidad.
La Cámara de Comercio Internacional, sedeada en París, que representa miles de
empresas en varios países, ha exigido al gobierno estadounidense que paralice el uso de
la ATCA para demandar a las corporaciones. “No es aceptable,” dijeron representantes de
la Cámara de Comercio.
“Es asombroso que estas empresas quieren ser exentas de las acusaciones de violaciones
de derechos humanos,” dice abogado Terry Collingsworth de ILRF.
Javier Correa, el presidente de SINALTRAINAL, agrega: “Queremos justicia. Queremos
que la gente sepa la verdad sobre qué está pasando en Colombia contra los trabajadores.
Ahora que ustedes saben, ¿Nos ayudarán?”
Las Víctimas de Cola-Asesina
(una lista parcial)
Los líderes sindicales en la lista de abajo trabajaban en las plantas de embotellamiento de
Coca-Cola en Colombia, y fueron asesinados. Muchos otros trabajadores de Coca-Cola
han sido torturados, secuestrados, y/o detenidos ilegalmente por las fuerzas paramilitares,
quienes frecuentemente trabajan en conjunto con la gerencia de las plantas.
Fecha Nombre Planta de Coca-Cola
1989 Avelino Achicanoy Pasto
8/4/94 José Eleazar Manco David Carepa
20/4/94 Luis Enrique Giraldo Arango Carepa
23/4/95 Luis Enrique Gomez Granado Carepa
5/12/96 Isidro Segundo Gil Carepa
26/12/96 José Librado Herrerra Osorio Carepa
21/6/01 Oscar Dario Soto Polo Monteria
31/8/02 Adolfo de Jesús Munera Lopez Barranquilla
Grupo de seis queda sin habla frente
al escándalo de derechos humanos
Algunos gerentes de Coca-Cola y del Banco SunTrust (sedeada en Atlanta) han sido
acusados de ser cómplices de crímenes violentos. Mientras estos gerentes siguen
acumulando plata, los trabajadores colombianos en las plantas de embotellamiento
arriesgan sus vidas todos los días cuando van a trabajar.
Las personas influyentes que constituyen el “Paquete de seis” niegan reconocer la
realidad del horror que los trabajadores de Coca-Cola están enfrentando en Colombia.
Miremos a los seis individuos que podrían cambiar la política de Coca-Cola si dejasen de
ser tan indiferentes.
Warren Buffett, la segunda persona en la lista de los americanos más ricos, publicada
por la revista Forbes, tiene activo neto de U$30,5 mil millones. Es el director general de
Berkshire Hathaway y controla más de 200 millones de acciones (8,1%) de Coca-Cola.
Ha sido miembro de la Junta Directiva de Coca-Cola desde 1989. Buffett también
controla más de 5 millones de acciones (más del 2%) de SunTrust, la institución
financiera que tiene relaciones tan fuertes con Coca-Cola que tiene el apodo “el banco de
Coca-Cola”.
Douglas Daft, el director general de Coca-Cola, recibió más de U$105 millones en
compensación de la empresa en el año 2001. Sr. Daft controla 3,5 millones de acciones
de Coca-Cola y 9.413 acciones de SunTrust. Es miembro de la Junta Directiva de
SunTrust. Una carta escrita “en nombre de” Daft el año pasado para negar los crímenes
de Coca-Cola en Colombia decía que “no hay evidencia” para apoyar “los alegatos
escandalosos contra la empresa y sus embotelladores”.
Barry Diller, un director de Coca-Cola y el director general de USA Interactive, es una
persona muy importante en Hollywood y “ha manejado más estudios grandes –
Paramount, Fox, Universal –que cualquier otro magnate vivo,” según la revista Vanity
Fair. Tenía activo neto de U$900 millones en 2001.
Phillip Humann es el presidente y director general de SunTrust, y también es un director
de Coca-Cola Enterprises. Controla 668.826 acciones de SunTrust y 41.402 acciones de
CCE, el filial más grande de Coca-Cola. Recibió US$2,27 millones en compensación en
2001.
Gary Fayard, el vice presidente y director financiero de Coca-Cola, es miembro de las
Juntas Directivas de CCE y Panamerican Beverages (Panamco). Panamco es uno de los
embotelladores más importantes de Coca-Cola y el distribuidor de sus productos en
Venezuela, Colombia, y regiones de Brasil, Costa Rica, Guatemala, Nicaragua y Panamá.
También tendrá una posición importante cuando Panamco se fusione con Coca-Cola
Femsa, una entidad sedeada en México.
Donald McHenry, director de Coca-Cola, es profesor en la universidad de Georgetown
en Washington y era embajador en las Naciones Unidas. Controla 35.066 acciones de
Coca-Cola. Promovía los derechos humanos cuando trabajaba en la administración del
presidente americano Jimmy Carter, pero ahora no quiere reconocer las violaciones de
derechos humanos que resultan de la colaboración entre Coca-Cola y los paramilitares en
Colombia.
Coca-Cola + SunTrust = Fórmula para el terror
Cómo enviarles un mensaje
1. Recorte, firme y envíe la siguiente carta a la Junta Directiva de SunTrust, o escriba su
propia carta.
2. Llene el cupón de abajo y envíelo a Campaign to Stop Killer Coke.
The Board of Directors
SunTrust Banks, Inc.
303 Peachtree St. NE
Atlanta, GA 30308
Estimados miembros de la Junta Directiva:
Hay mucha evidencia mostrando que la gerencia de las plantas colombianas de
embotellamiento de Coca-Cola permiten y animan a las fuerzas paramilitares a torturar,
secuestrar, y asesinar a los líderes sindicales. La tolerancia que Coca-Cola tiene para
estos actos de violencia es inexcusable. Como hay mucha relación entre las jefaturas
de SunTrust y Coca-Cola, las dos empresas tienen que ser responsabilizadas.
El director general de Coca-Cola, Douglas Daft, y el ex-director general de SunTrust,
James Williams, son miembros de las Juntas Directivas de Coca-Cola y SunTrust.
Douglas Ivester, el ex-director general de Coca-Cola, es miembro de las Juntas Directivas
de SunTrust y Coca-Cola Enterprises. Controla muchas acciones de las dos empresas.
Desde 1919, cuando SunTrust participó en los esfuerzos para que Coca-Cola empezara a
cotizar sus acciones en la bolsa mercantil, el banco y Coca-Cola han tenido relaciones
comerciales y personales muy fuertes. Recientemente, SunTrust respaldó un bono de
US$500 millones y dio $100 millones de crédito a Coca-Cola. SunTrust es el segundo
accionista más grande de Coca-Cola y el quinto accionista más grande de CCE. El
accionista más grande de Coca-Cola es Warren Buffett, quien es un miembro de la Junta
Directiva de Coca-Cola y el quinto accionista más grande de SunTrust.
Cuando más personas se enteren del envolvimiento de Coca-Cola y SunTrust en las
violaciones de derechos humanos en Colombia, la reputación y la credibilidad del banco
sin duda sufrirán. Muchas personas, incluyendo sindicatos y sus miembros, pensarán dos
veces antes de hacer negocios con SunTrust.
Como las personas que desarrollan la política de SunTrust, ustedes tienen una
responsabilidad fiduciaria de evitar cualquier controversia que afecte las finanzas del
banco. Si Coca-Cola no protegerá a sus trabajadores en Colombia, SunTrust debe romper
sus relaciones con esa empresa. Por favor manténgame informado sobre lo que piensan
hacer para resolver esta situación.

lunes, 22 de junio de 2009

ARTICULO DEL PERIODICO DIAGONAL


DIAGONAL
ABUSOS LABORALES, ATENTADOS ECOLÓGICOS Y PERSECUCIÓN SINDICAL
Coca-Cola es así
Marta Monasterio Martín , Madrid
Jueves 1ro de marzo de 2007. Número 49
La imagen de marca de Coca-Cola, uno de los principales inversores en publicidad en los medios de comunicación, apenas se ve cuestionada. Sin embargo, Coca-Cola presenta un historial marcado de abusos e impunidad.

“Una Coca-Cola y una sonrisa, la vida se ilumina, una Coca-Cola para compartir, así quiero ser, yo quiero ver al mundo entero sonreír también... ¡Coca-Cola!”. Más que la cuña de un anuncio, ésta es la melodía de un juego infantil que las niñas de hace una década entonaban en sus recreos. Es una muestra de lo que Coca-Cola Company, la empresa fabricante de refrescos, se propuso hacer desde que naciera hace 120 años y de lo que todavía hoy sigue haciendo con mucho éxito. Porque más allá de que la Coca-Cola sea un simple refresco, su nombre se ha constituido en un logo con entidad propia, en una imagen global, muchos dirían incluso que en un estilo de vida. No en vano, este gigante empresarial invierte un cuarto de sus beneficios anuales (cerca de 5.000 millones de dólares en 2003) en publicidad para transmitir una imagen limpia, social y verde; y para convencer de que su refresco tiene un sabor único, una receta mágica, y un valor altamente refrescante y saludable.

Pero en la historia del refresco más conocido del mundo no todo son sonrisas. La multinacional hace frente a constantes denuncias, escándalos y juicios sobre violaciones de derechos humanos, laborales y ecológicos. Ahora, su márketing tiene que contrarrestar la mala publicidad que le da, por ejemplo, ser nombrada una de las diez peores empresas del mundo, galardón que le adjudicó la Multinational Monitor en 2001 y 2004.

La fórmula secreta

Coca-Cola ha construido un imperio comercial a nivel planetario: vende cerca de 400 marcas de bebidas (entre refrescos, agua, zumos, té y café) en más de 200 países, controlando el 50% del mercado mundial de gaseosas. Sus beneficios en 2005 alcanzaron los 15.000 millones de dólares. Y cada día se beben en todo el mundo más de mil millones de latas o botellas de Coca- Cola, 12.500 cada segundo.

La fórmula: uno, ser la empresa que más dinero se ha gastado en la historia en publicidad; dos, rodearse de poderosos aliados, tanto de lobbies empresariales como de la clase política (en 2004 Coca-Cola Company y Coca-Cola Enterprise donaron 550.000 dólares para la campaña electoral estadounidense: un 70% para el partido republicano y un 30% para el demócrata); y tres, delegar toda la responsabilidad social a sus empresas subcontratadas (embotelladoras y distribuidoras) sin asumir las acciones realizadas por éstas ni establecer códigos de conducta.

Los abusos y violaciones de derechos humanos y laborales se denuncian en escenarios diversos. Como describe el Observatorio de Corporaciones Transnacionales IDEAS, la compañía es criticada “por su política de reducción de costes a base de la subcontratación de mano de obra, la eliminación de las organizaciones sindicales y la concentración de la producción en un número mínimo de envasadoras”. Por ejemplo, en la planta de Auburndale (Florida) los salarios están por muy por debajo de lo que se paga en el sector, no existen planes de pensiones y el seguro sanitario es cuatro veces más caro que el de otras empresas. Además, los contratos temporales están eliminando a los indefinidos (en 2005 fueron sustituidos un 24%) y no tienen seguro sanitario. A estas denuncias se suman las de acosos a sindicalistas. Tanto directa o indirectamente, se acusa a Coca-Cola de intimidar, amenazar, extorsionar e incluso asesinar a sus trabajadores. Algunos ejemplos: en Turquía 14 transportistas de la empresa y sus familias denunciaron en 2005 haber sido intimidados y torturados a manos de una rama especial de la policía por orden de Coca- Cola; en Punjab, Pakistán, los trabajadores fueron despedidos en 2001 por protestar por la falta de personal (y posteriormente readmitidos por orden judicial); en Nicaragua, el Sindicato Único de Trabajadores de la Empresa de Coca-Cola denunció en 2005 que a sus empleados de la embotelladora de Coca-Cola PANAMCO se les negó el derecho a organizarse, amenazó y despidió ilegalmente.

Asesinatos de sindicalistas

El caso de Colombia es de una crudeza especial. El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Alimentaria de Colombia (SINALTRAINAL) denuncia que la empresa Coca-Cola intimida y tortura a sus sindicalistas mediante escuadrones de la muerte a través de sus envasadoras subcontratadas. Desde 1990, ocho empleados de las embotelladoras de Coca-Cola han sido asesinados por los paramilitares, 48 trabajadores se han visto obligados a esconderse y otros 65 han recibido amenazas de muerte.

Por otro lado, se multiplican las protestas sobre los delitos ecológicos de la multinacional y sobre la insostenibilidad de sus envases. Para producir un litro de Coca- Cola se necesitan tres litros de agua, lo que ha empujado a la empresa a controlar acuíferos en todo el mundo. Estas reservas subterráneas pueden ser de varios kilómetros cuadrados y a veces constituyen recursos vitales para muchas comunidades. Es el caso de la India (en Estados como Kerala y Rajastán), donde Coca-Cola ha sido acusada de causar el desabastecimiento de agua en zonas ya castigadas por la sequía, provocando la deshidratación de las comunidades, la sequía de los pozos y la destrucción de la agricultura local. Por ejemplo, en la comunidad de Plachimada en Kerala, Coca-Cola extrajo 1,5 millones de agua subterránea, siendo acusada por las comunidades colindantes no sólo de agotar sino también de contaminar el agua en la zona. En esta línea, también en Panamá han sufrido la contaminación del agua a causa de las actividades de las plantas embotelladoras: en 2003 Coca-Cola fue condenada a pagar una multa de 300.000 dólares por contaminar el río Matasnillo y la bahía de Panamá con 1,5 metros cúbicos de tinte rojo, el utilizado en la producción de sus zumos de frutas.

Además, los envases de un solo uso suponen un grave problema ecológico mundial por la cantidad de residuos sólidos que producen, más aún si se trata de latas de aluminio (lo que corresponde al 34% de sus productos en el Estado español), por ser uno de los procesos industriales más contaminantes o de botellas de plástico no recicladas.

¿El principio del fin?

El imperio Coca-Cola también encuentra oposición en todos los rincones. Los eventos que la empresa organiza y patrocina (como la FIFA o los Juegos Olímpicos de Invierno de 2006), en los que muestra su cara más sana y amable, son ensombrecidos por manifestaciones y protestas ciudadanas. Los informes de ONG y movimientos sociales denunciando “la otra cara” de Coca-Cola también se publican por todo el mundo; y las acciones de protesta y boicot contra sus productos crecen, provocando no sólo un daño en la imagen de la marca sino también consecuencias reales a sus cuentas. Porque Coca-Cola ha perdido contratos de ventas en al menos cinco universidades estadounidenses, entre ellas la Universidad de Michigan y la Universidad de Nueva York, donde se ha prohibido la venta de sus productos por los abusos cometidos en Colombia y la India. En este país, la multinacional ha visto cómo se cerraba una planta envasadora a causa de la presión de movimientos campesinos y de mujeres. También en Europa encontramos ejemplos: la Red Italiana del Nuevo Municipio, que engloba a más de cien municipios, ha excluido la presencia de productos Coca-Cola de todos los distribuidores en la Administración, escuelas, institutos y comedores. Por todas partes surgen personas, redes ciudadanas, municipios, foros y caravanas que optan por otro tipo de consumo y que se han propuesto no ponerle las cosas fáciles a Coca-Cola. La lista continúa y es larga.

viernes, 19 de junio de 2009

CONTRA COCACOLA


Una de las empresas que más tiempo llevan siendo boicoteadas a nivel mundial, precisamente por ser de las primeras en cubrir el globo terráqueo con sus fabricas y productos, además de que representan en sí al estilo de vida norte americano y con ello la imposición por sobre el resto de los estilos de vida, el capital que acumulan lo ocupan entre otras cosas para expandir sus mercados por todas las vías posibles, desde hacerse pasar por un producto independiente (OK-cola de Coca-Cola familiy, se vendío en los 90's en Estados Unidos haciendo creer que era una alternativa a quienes no querían consumir Coca-Cola familiy) hasta patrocinar guerras como la de Vietnam, Golfo Pérsico y más recientemente Afganistan, Irak, Palestina y el patrocinio de los paramilitares colombianos; Los mitos sobre su formula y las consecuencia de su consumo son múltiples y van desde lo científica y simplemente comprobable (dejar un diente en refresco hasta que se disuelva total o parcialmente) hasta la leyenda urbana (si doblas la etiqueta de cierto modo se ve un símbolo satánico), a final de cuentas las razones para dejar su consumo y comenzar su Boikot son múltiples y muy validas, en este espacio trataremos de tener la información para resistirle.